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Maestros Mundi Recursos para aprender juntos
Para familias

Guía para familias

No hace falta ser especialista para usar pictogramas en casa. Con seis dibujos bien elegidos y un poco de constancia se anticipan los momentos difíciles, se reducen las rabietas y se gana tiempo por la mañana. Esta guía es la que nos habría gustado tener al empezar.

Primeros pasos

Empezar sin agobiarse

1. Elige un solo momento

No empieces por todo el día. Coge el momento que peor se lleva —la salida de casa, la ducha, la cena— y haz solo esa secuencia, de cuatro a seis pasos.

2. Enseña los dibujos

Señala, nombra y haz la acción a la vez: «mira, lavarse las manos», y lo hacéis juntos. Repetido unos días, el dibujo empieza a significar algo.

3. Úsala siempre igual

Sitúa la secuencia siempre en el mismo lugar y a la misma hora, cuélgala a su altura y tacha o retira cada paso al terminarlo. La rutina hace el resto.

En casa

Cuatro cosas que funcionan siempre

Anticipar

Antes de salir o de cambiar de actividad, enseña el pictograma y di qué va a pasar: «ahora parque, después cena». Anticipar evita la sorpresa y la sorpresa es lo que desborda.

Elegir

Dos opciones con pictograma («¿agua o zumo?») dan control sobre algo pequeño y reducen la necesidad de pelearlo todo. Nunca ofrezcas lo que no estés dispuesta o dispuesto a dar.

Calmar

Ten una secuencia de tres o cuatro pasos para los momentos de enfado o de cansancio: parar, respirar, decir cómo me siento y pedir ayuda. Enséñala en un momento tranquilo, no en plena crisis.

Pedir ayuda

Un pictograma de «ayuda» que siempre se pueda señalar le da una salida sin gritos ni llantos. Funciona igual de bien en casa que en el colegio, y da tranquilidad a las dos partes.

Qué ayuda y qué no

Sí ayuda

  • Hablar poco y señalar mucho mientras haces la acción.
  • Usar siempre el mismo dibujo y la misma palabra para la misma cosa.
  • Empezar por lo que ya sabe hacer y añadir un paso nuevo a la semana.
  • Avísale antes de terminar: «una vez más y recogemos».
  • Darle tiempo para responder. El silencio no es desobediencia.

No ayuda

  • Cambiar de secuencia cada día ni saltarse pasos porque hay prisa.
  • Poner veinte pictogramas de golpe en la pared.
  • Quitar la ayuda de golpe cuando ya funciona: mejor ir retirándola despacio.
  • Usar los pictogramas solo cuando se ha portado mal.
  • Comparar con otros niños o niñas de su edad.

Dudas que nos llegan a menudo

¿Cuántos pictogramas pongo?

Pocos. Cuatro o seis por secuencia y no más de tres secuencias activas a la vez. Si la pared parece un tablón de anuncios, ya no sirve para comunicar.

¿Y si aún no lee?

Mejor: el pictograma se entiende antes que la palabra. Deja siempre el dibujo junto al texto, así el paso a la lectura llega solo y sin forzarlo.

¿Se lo comento al colegio?

Sí, y cuanto antes mejor. Si en casa y en clase se usan los mismos dibujos para lo mismo, el aprendizaje se multiplica. Puedes imprimir tu secuencia desde la agenda visual y llevarla a la tutoría o a la reunión con la maestra de Pedagogía Terapéutica.

¿Necesito imprimir en color?

Ayuda mucho, sí. El color y la forma ayudan a reconocer el dibujo de un vistazo. Si no tienes impresora, siempre te queda Pictomóvil en el móvil, que hace lo mismo a pantalla completa.

Enlaces útiles

  • Fichas para colorear y material para imprimir — 147 fichas para colorear, cuadernos de atención, agendas y cuentos, hechos en el aula y descargables desde esta web.
  • ARASAAC — el banco de pictogramas que usa esta web. Puedes buscar los que necesites e imprimirlos gratis.
  • Biblioteca de recursos de Maestros Mundi — fichas, secuencias y materiales organizados por etapa y por área.
  • Pictomóvil — escribe una palabra, pulsa Enviar y el pictograma aparece a pantalla completa en tu propio móvil.
  • Cantapicto — canciones de siempre con la letra en pictogramas, para cantar y leer a la vez.